Adquirí una PX 200 disco en aparente buen estado inicial, el chasis no tenía óxidos, tapa del cabezón rota y los cófanos estaban tocados por las caídas. Nada que no se pueda reparar con un poco de paciencia. De motor está bastante bien y de momento no abriremos para ver su estado.
Se habían pintado las partes más estropeadas con spray galvanizado en frio,sin desmontar cófanos tan siquiera.
La combinación de colores era……Manos a la obra.
Empezamos por desmontar, un consejo que os doy en este tipo de restauraciones que se alargan bastante en el tiempo, es, sacar fotografías, dibujar bocetos y sobre todo guardar bien los componentes en bolsas transparentes separadas. Por experiencia, algo que parecía sencillo desmontando, nos resulta complicado a la inversa o no nos acordamos donde va la dichosa pieza.
Quitando la nariz y el cabezón
Vamos a ver los cables del cabezón, ¿todo eso cabe ahí?…
Veremos si cabe todo cuando la monte. Unimos todos los rodamientos y separadores en el mismo orden que desmontamos.
Los cofanos tienen curro de chapa, lo primero será quitar la pintura de spray para ver si hay otras capas de masilla de carrocero.
Por hoy hemos trabajado suficiente.











